Infecciones Nosocomiales y Hospitalarias: Reclamación por Negligencia en Cádiz
Las infecciones nosocomiales o intrahospitalarias son aquellas que el paciente contrae durante su estancia en un centro sanitario y que no estaban presentes ni en período de incubación en el momento del ingreso. Cuando estas infecciones son consecuencia de fallos en los protocolos de higiene, esterilización o bioseguridad del centro, constituyen una negligencia médica susceptible de reclamación.
En Tamayo Abogados, con más de 30 años de experiencia en la defensa de pacientes perjudicados en Cádiz y provincia, analizamos si la infección hospitalaria sufrida fue evitable con una diligencia sanitaria adecuada y, en ese caso, reclamamos la indemnización que corresponde al paciente o a sus familiares. Más de 7.000 personas fallecen en España cada año por infecciones adquiridas en los hospitales, una cifra superior a la de los fallecidos en accidentes de tráfico, lo que refleja la gravedad y la prevalencia de este problema.
¿Qué es una Infección Nosocomial y Cuándo Constituye Negligencia Médica?
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define las infecciones nosocomiales, también denominadas actualmente IRAS (infecciones relacionadas con la asistencia sanitaria), como aquellas adquiridas durante la estancia en un hospital o centro de atención sanitaria que no se habían manifestado ni estaban en período de incubación en el momento del ingreso del paciente. En términos generales, se considera que una infección es nosocomial cuando se desarrolla después de las primeras 48-72 horas de hospitalización o tras el alta, si se relaciona con procedimientos hospitalarios realizados durante el ingreso.
La clave jurídica reside en distinguir las infecciones nosocomiales que son consecuencia de un riesgo inherente e inevitable de la propia asistencia sanitaria, de aquellas que resultan directamente de un incumplimiento de los protocolos de higiene, esterilización o bioseguridad exigibles al centro sanitario. Solo en este segundo supuesto estamos ante una negligencia médica que genera responsabilidad. Para acreditar esta distinción es imprescindible contar con un informe pericial médico que analice si el centro cumplía los protocolos preventivos vigentes en el momento en que se produjo la infección.
El marco normativo aplicable incluye la Ley 14/1986, de 25 de abril, General de Sanidad, que impone a los centros sanitarios la obligación de garantizar condiciones de higiene y seguridad adecuadas para los pacientes; la Ley 41/2002, de 14 de noviembre, reguladora de la autonomía del paciente, que reconoce el derecho a recibir una atención sanitaria de calidad; y el Real Decreto 487/2022, de 21 de junio, sobre vigilancia de las infecciones relacionadas con la asistencia sanitaria, que establece los sistemas de control y notificación obligatorios para los centros hospitalarios. En el ámbito de la responsabilidad civil, el fundamento se encuentra en el artículo 1902 del Código Civil para la sanidad privada y en la Ley 39/2015 para la responsabilidad patrimonial de la Administración sanitaria pública.
Infección Nosocomial: ¿Riesgo Inherente o Negligencia?
| Situación | Consideración Jurídica | ¿Existe Reclamación? |
|---|---|---|
| Infección tras cirugía mayor con todos los protocolos cumplidos | Riesgo inherente al procedimiento | Generalmente no, salvo falta de información previa |
| Infección por instrumental no esterilizado correctamente | Negligencia del centro sanitario | Sí |
| Infección por catéter con manejo inadecuado del personal | Negligencia del personal sanitario | Sí |
| Infección por incumplimiento del protocolo de lavado de manos | Negligencia acreditada | Sí |
| Infección por Staphylococcus aureus resistente (MRSA) con cultivo positivo en zona de intervención | Indicativo de origen hospitalario | Sí, si se acredita el fallo preventivo |
| Diagnóstico tardío de la infección por falta de vigilancia adecuada | Negligencia por omisión | Sí |
Tipos de Infecciones Hospitalarias que Reclamamos
Infecciones de Herida Quirúrgica
Son las infecciones que afectan a la incisión quirúrgica o a los tejidos más profundos intervenidos. Se producen generalmente en el postoperatorio y pueden deberse a fallos en la preparación del campo operatorio, en la técnica de asepsia durante la intervención o en los cuidados postoperatorios de la herida. Los gérmenes más frecuentes son el Staphylococcus aureus, incluidas las cepas resistentes a la meticilina (MRSA), y las enterobacterias gramnegativas. Una herida quirúrgica infectada puede requerir nuevas cirugías, tratamientos antibióticos prolongados e incluso puede poner en riesgo la vida del paciente en casos de infección profunda o mediastinitis.
Bacteriemias por Catéter
Las bacteriemias asociadas a catéter intravascular son una de las infecciones nosocomiales más graves y con mayor mortalidad. Se producen cuando los microorganismos contaminan la vía de acceso del catéter, bien en el momento de su inserción, bien durante su mantenimiento o manipulación. El incumplimiento de los protocolos de inserción estéril, el mantenimiento inadecuado del punto de entrada o la prolongación innecesaria del tiempo de permanencia del catéter son las principales causas evitables de estas infecciones. La presencia del mismo germen en el cultivo de la punta del catéter y en los hemocultivos es un elemento probatorio fundamental para acreditar el origen nosocomial de la bacteriemia.
Neumonía Nosocomial y Asociada a Ventilación Mecánica
La neumonía nosocomial es la segunda infección hospitalaria más frecuente y la de mayor mortalidad. La variante asociada a ventilación mecánica se produce en pacientes intubados en UCI y se relaciona con fallos en el mantenimiento y limpieza del circuito respiratorio, en la posición del paciente o en los cuidados de la cavidad oral. Pseudomonas aeruginosa, Acinetobacter baumannii y Klebsiella pneumoniae son los patógenos más frecuentes y se caracterizan por una elevada resistencia a los antibióticos convencionales, lo que dificulta enormemente el tratamiento y empeora el pronóstico.
Infecciones del Tracto Urinario
Son las infecciones nosocomiales más frecuentes en términos absolutos y están estrechamente relacionadas con el uso de sondas vesicales. El mantenimiento inadecuado de la sonda, la ruptura de la técnica aséptica en su inserción, la prolongación innecesaria de su uso o la contaminación del sistema cerrado de drenaje son las principales causas evitables. Aunque en muchos casos tienen una evolución leve, en pacientes con comorbilidades pueden evolucionar a pielonefritis grave o urosepsis con riesgo vital.
Sepsis de Origen Hospitalario
La sepsis es la respuesta inflamatoria sistémica grave a una infección que puede progresar a shock séptico y fallo multiorgánico con una mortalidad muy elevada. Cuando su origen es una infección nosocomial evitable, el hospital es responsable de las consecuencias. La detección tardía de la sepsis por ausencia de vigilancia adecuada, la demora en el inicio del tratamiento antibiótico o la aplicación de antibioterapia inadecuada también pueden ser constitutivos de negligencia médica independiente de la infección original.
Infecciones por Clostridium difficile
El Clostridioides difficile causa una infección intestinal que se manifiesta como diarrea grave y colitis, frecuentemente asociada al uso previo de antibióticos de amplio espectro. En el entorno hospitalario, la transmisión se produce a través de esporas que persisten en superficies y que se diseminan por las manos del personal sanitario cuando no se cumplen los protocolos de higiene de contacto. Los brotes hospitalarios por este microorganismo son en muchos casos consecuencia directa de deficiencias en las medidas de control de infección del centro.
Infecciones por Material Quirúrgico No Esterilizado
El uso de material quirúrgico o de dispositivos médicos que no han sido correctamente esterilizados es una de las negligencias más graves en el ámbito hospitalario. Puede provocar infecciones graves en la zona intervenida, pero también transmisión de virus como la hepatitis C o el VIH en casos de reutilización indebida de material desechable. El Real Decreto 414/1996, de 1 de marzo, por el que se regulan los productos sanitarios, establece las exigencias de seguridad y esterilización aplicables a estos materiales.
Infecciones por Incumplimiento de Higiene de Manos
La higiene de manos es la medida de prevención más eficaz y sencilla para evitar la transmisión de infecciones en el entorno sanitario. Los protocolos de la OMS sobre higiene de manos, adoptados por el Sistema Nacional de Salud, establecen los cinco momentos en los que el personal sanitario debe realizar higiene de manos. Su incumplimiento documentado, cuando genera una infección en el paciente, constituye una negligencia directamente imputable al centro sanitario.
Consecuencias de una Infección Nosocomial por Negligencia
Prolongación de la Hospitalización
Una infección nosocomial puede multiplicar el tiempo de ingreso hospitalario previsto, con el consiguiente impacto en la vida personal, laboral y económica del paciente y su familia.
Nuevas Intervenciones Quirúrgicas
Las infecciones de herida quirúrgica profunda o las complicaciones sépticas pueden requerir reintervenciones, desbridamientos o incluso amputaciones cuando la infección compromete la viabilidad del tejido.
Secuelas Permanentes
Determinadas infecciones nosocomiales pueden dejar secuelas permanentes: daño renal crónico tras una sepsis grave, lesiones neurológicas por meningitis nosocomial o amputaciones por infecciones necrotizantes.
Fallecimiento del Paciente
En los casos más graves, especialmente en pacientes con factores de riesgo como inmunodepresión, edad avanzada o enfermedades crónicas, la infección nosocomial puede causar directamente la muerte. En España fallecen más de 7.000 personas al año por esta causa.
Daño Psicológico
El impacto psicológico de haber contraído una infección grave durante una hospitalización que debería haber sido segura genera ansiedad, estrés postraumático y un deterioro significativo de la calidad de vida del paciente y su entorno familiar.
Perjuicio Económico
Bajas laborales prolongadas, pérdida de empleo, gastos médicos adicionales para tratar las secuelas y necesidad de asistencia personal son las principales consecuencias económicas derivadas de una infección nosocomial grave.
¿Cómo Demostramos que la Infección fue una Negligencia?
1. Acreditación del Origen Nosocomial de la Infección
El primer paso es demostrar que la infección fue adquirida en el centro sanitario y no preexistía al ingreso. Para ello utilizamos la historia clínica completa, los registros de ingreso, los cultivos microbiológicos y el perfil de resistencias del microorganismo causante. Los gérmenes con resistencias características del entorno hospitalario, como el MRSA o las enterobacterias productoras de carbapenemasas, son indicativos del origen nosocomial de la infección.
2. Análisis de los Protocolos de Prevención del Centro
Nuestros peritos analizan si el centro disponía de los protocolos de prevención de infecciones exigidos por la normativa vigente y si se estaban aplicando correctamente. Los programas de vigilancia y control de infecciones nosocomiales son obligatorios para los centros hospitalarios y sus registros internos pueden revelar si había fallos sistemáticos en la prevención.
3. Revisión del Historial de Enfermería y Registros de Cuidados
Los registros de enfermería reflejan los procedimientos realizados al paciente: cambios de catéter, curas de herida, higiene del paciente y otras actuaciones. La ausencia de registros, las irregularidades en los mismos o la documentación de procedimientos realizados sin la técnica aséptica correcta son elementos probatorios esenciales para acreditar la negligencia.
4. Resultados de Cultivos Microbiológicos
Los cultivos son la prueba diagnóstica fundamental en las infecciones nosocomiales. La identificación del mismo microorganismo en el cultivo de la punta del catéter y en los hemocultivos, o del mismo germen en la herida quirúrgica y en los cultivos ambientales del quirófano o de la unidad de hospitalización, es un elemento de prueba de gran valor para acreditar el nexo causal entre el incumplimiento de los protocolos y la infección sufrida.
5. Informe Pericial Médico Especializado
Un médico especialista en medicina preventiva, microbiología clínica o enfermedades infecciosas analiza el conjunto de la documentación y emite un informe técnico que concluye si la infección fue o no evitable con el cumplimiento diligente de los protocolos vigentes. Este informe es el elemento probatorio central de cualquier reclamación judicial o extrajudicial por infección nosocomial.
Proceso de Reclamación por Infección Hospitalaria
Recopilación de Documentación
Solicitamos la historia clínica completa al centro sanitario, incluyendo los registros de enfermería, los resultados de todos los cultivos microbiológicos, los informes de interconsultas y los informes de alta. De conformidad con el artículo 17 de la Ley 41/2002, el paciente tiene derecho a acceder a toda su documentación clínica y el centro está obligado a facilitarla.
Análisis Pericial del Caso
Médicos peritos especializados en infecciones nosocomiales analizan la documentación para determinar si la infección fue consecuencia de un fallo en los protocolos preventivos del centro. Este análisis incluye la revisión de los cultivos, el perfil de resistencias del microorganismo, los registros de procedimientos y la comparación con los estándares de práctica clínica vigentes.
Reclamación Extrajudicial
Presentamos la reclamación formal ante el Servicio de Atención al Paciente del hospital o ante la aseguradora de responsabilidad civil del centro. En el caso de hospitales públicos del Servicio Andaluz de Salud, iniciamos el procedimiento de responsabilidad patrimonial ante la Junta de Andalucía. En muchos supuestos esta vía permite alcanzar un acuerdo sin necesidad de litigio judicial.
Demanda Judicial
Si la vía extrajudicial no prospera o la indemnización ofrecida no es adecuada al daño sufrido, presentamos demanda ante los tribunales competentes. En el ámbito contencioso-administrativo, ante el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía en el caso de hospitales públicos; en el ámbito civil, ante los juzgados de primera instancia para centros privados.
Obtención de la Indemnización
Una vez obtenida sentencia favorable o alcanzado un acuerdo extrajudicial satisfactorio, procedemos a su ejecución para garantizar el cobro efectivo de la indemnización reconocida al paciente o a sus familiares.
¿Qué Puede Reclamar como Indemnización?
La indemnización por infección nosocomial debida a negligencia comprende todos los daños y perjuicios derivados de la infección. La cuantificación se realiza de forma individualizada teniendo en cuenta la gravedad de las secuelas, las circunstancias personales del afectado y el impacto en su vida laboral y personal. A modo orientativo, los tribunales toman como referencia el sistema de valoración del daño corporal contemplado en la Ley 35/2015, de 22 de septiembre, adaptando sus criterios a la realidad específica de cada caso de negligencia médica.
- Daño físico y secuelas permanentes: Insuficiencia orgánica crónica, amputaciones, daño neurológico u otras secuelas permanentes derivadas de la infección nosocomial.
- Daño temporal durante la curación: Perjuicio personal básico durante el período de hospitalización adicional y recuperación derivados de la infección.
- Daño moral: Sufrimiento psicológico por haber contraído una infección evitable y por las consecuencias sobre la salud y la calidad de vida.
- Gastos médicos adicionales: Coste de los tratamientos antibióticos, nuevas intervenciones quirúrgicas y rehabilitación necesarios para tratar la infección y sus consecuencias.
- Pérdida de ingresos: Bajas laborales prolongadas, incapacidad temporal o permanente derivadas de la infección y sus secuelas.
- Daño por fallecimiento: En los casos en que la infección nosocomial haya provocado la muerte del paciente, indemnización a los familiares por daño moral y gastos derivados del fallecimiento.
Preguntas Frecuentes sobre Infecciones Hospitalarias en Cádiz
¿Cómo sé si mi infección fue nosocomial o la traje de casa?
La regla general es que se considera nosocomial toda infección que se desarrolla después de las primeras 48-72 horas de ingreso y que no estaba presente ni en período de incubación en el momento del ingreso. Los cultivos microbiológicos y el perfil de resistencias del microorganismo causante son las pruebas más objetivas para determinar el origen hospitalario de la infección. Si ingresó por una causa ajena a la infección desarrollada y esta apareció días después del ingreso, es un indicador claro de que la infección fue adquirida en el centro.
¿Toda infección nosocomial es una negligencia?
No. Existen infecciones nosocomiales que son consecuencia de un riesgo inherente e inevitable de determinados procedimientos sanitarios, incluso cuando se siguen todos los protocolos correctamente. Para que exista negligencia es preciso demostrar que el centro incumplió los protocolos de prevención exigibles y que ese incumplimiento fue la causa de la infección. Por ello es fundamental contar con un informe pericial médico que analice si la infección era evitable en las circunstancias concretas del caso.
¿Puedo reclamar si el hospital era público?
Sí. En el caso de hospitales pertenecientes al Sistema Andaluz de Salud o a cualquier otra administración pública, la vía de reclamación es la responsabilidad patrimonial de la Administración, regulada en la Ley 39/2015. El plazo para reclamar es de un año desde que se produjo el daño o desde que el paciente tuvo conocimiento del mismo. Es fundamental no dejar transcurrir este plazo sin actuar.
¿Qué documentación debo conservar?
Es muy importante conservar todos los documentos relacionados con el ingreso y la infección: el informe de alta hospitalaria, los resultados de los cultivos microbiológicos, las recetas de los antibióticos prescritos, los informes de las consultas de seguimiento posteriores al alta, las bajas laborales y cualquier gasto médico derivado de la infección. Si tiene dudas sobre qué documentación solicitar al centro, en Tamayo Abogados le asesoramos sobre los documentos concretos que son relevantes para su caso.
Mi familiar falleció tras contraer una infección en el hospital. ¿Puedo reclamar?
Sí. Los familiares del fallecido están legitimados para reclamar tanto el daño moral sufrido por la pérdida como los gastos derivados del fallecimiento. Si la infección nosocomial fue consecuencia de un fallo en los protocolos del centro, la responsabilidad puede ser civil y en los casos más graves incluso penal por imprudencia. Le recomendamos que contacte con nosotros a la mayor brevedad posible dado que los plazos de reclamación comenzarán a correr desde la fecha del fallecimiento o desde que los familiares tuvieron conocimiento de la causa de la muerte.
Por Qué Confiar en Tamayo Abogados para su Reclamación en Cádiz
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